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Enrique Zuleta: “Si Cristina vuelve, es porque Macri no pudo dar una alternativa”

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Argentina sigue fracturada y agobiada por una crisis económica que el presidente Mauricio Macri no ha podido resolver. El domingo pasado se llevaron a cabo elecciones primarias, que aunque no tienen valor vinculante, sirvieron como sondeo de la intención de voto con miras a los comicios de octubre. El 11 de agosto, el candidato de centroizquierda Alberto Fernández (en alianza con Cristina Fernández, que postula a vicepresidenta) obtuvo el 47% de los votos frente al 32% de Macri, que aspira a la reelección. Correo conversó con el analista político argentino Enrique Zuleta Puceiro , quien comentó las razones del rechazo al Gobierno actual y de la situación socioeconómica del país.

¿Cuáles son las principales causas de la actual crisis en Argentina? 

Hay causas económicas, estructurales, coyunturales: el endeudamiento, por ejemplo, y la política muy irresponsable de financiar el déficit fiscal con una deuda externa. El Gobierno de Macri se endeudó excesivamente y duplicó el endeudamiento externo. El Fondo Monetario Internacional (FMI) le ha prestado 57 mil millones de dólares. También debemos considerar la volatilidad de los mercados; hoy nadie puede construir desarrollo a partir de endeudamiento porque todo va cambiando. Argentina, además, ha sido víctima de la consecuencia de la crisis entre EE.UU. y China, por las exportaciones. A esto se suma la dependencia de la exportación de materias primas. En la parte política, Macri ganó las elecciones de 2015, pero sin mayoría propia, el Parlamento estaba muy atomizado. Además, sus políticas económicas han producido severos impactos sociales, sobre todo en las clases medias, que son justamente la clientela electoral de Cambiemos (agrupación política de Macri). La clase media ha sufrido por el sinceramiento de las tarifas, por los impuestos, las políticas de ajuste, la pérdidas de puestos laborales, etc.

¿Otro factor son las malas políticas en el Gobierno anterior, el de Cristina Fernández?

El Gobierno insiste en la crisis recibida. Yo pienso que la crisis recibida no era tan importante. La mayoría de problemas actuales no tienen que ver con la herencia, sino con la falta de una política adecuada que fue capaz de ofrecer una salida.

Según su análisis, ¿qué políticas debió adoptar para hacerle frente a la crisis? 

Cuando gana Macri en 2015, él y la coalición de apoyo confundió el mensaje de las urnas, lo consideró una especie de cambio de época y en realidad había ganado muy ajustadamente. Él estaba obligado a hacer una gran concentración, pero ha gobernado como si hubiese tenido una hegemonía política y, en consecuencia, se quedó sin aliados y dejó pasar valiosos años para una coalición de Estado. Tuvo muy poco diálogo con la oposición, no estableció vínculos ni políticas.

Regresando al préstamo del FMI, ¿considera que ha sido un error?

Ha sido un gravísimo error, porque esto ha limitado al Gobierno. En realidad, el FMI había sido prohibido de operar como prestamista en 2001, a raíz de otra crisis en Argentina. Sin embargo, esta vez y por presión de EE.UU., que tiene enormes intereses en Argentina, decidió prestar aquella suma exagerada, que no va a poder cobrar. El Gobierno que viene tendrá que hacer una negociación con el FMI.

Las medidas recientes que ha anunciado Macri tras elecciones (eliminación del IVA a la canasta básica, congelamiento de precios, aumento del sueldo mínimo), ¿serán efectivas?

Todas las medidas que anunció son iguales a las que adoptó Cristina antes de irse: intervencionistas y de corto plazo; es una movida política. Todas esas medidas las tomó Cristina y son catastróficas. Es una gran irresponsabilidad por parte de Macri.

¿Cómo explica que pese a las acusaciones de corrupción en su contra, Cristina Fernández pueda llegar a ser vicepresidenta?

Es el resultado del fracaso de este Gobierno. Ha sido tal que, para los argentinos, las causas que se le imputan a Cristina han pasado a un plano menor. Piensan que ese tema y la transparencia se verán después, que primero hay que comer. Es el típico “roba, pero hace cosas”. Estamos ante un rasgo cínico de la gente, que se replica por la magnitud del desastre del Gobierno. Si hubiese estado haciendo las cosas bien, la población lo estaría apoyando. De hecho, esta situación le conviene a Cristina. Eso pasa con muchos líderes, ¿sino por qué volvió Alan García tras la catástrofe inicial de su primer Gobierno? Porque el anterior no pudo dar una alternativa. Al final, terminó como terminó, pero es así como vuelven los tiranos y demagogos. Es como una especie de reflejo vengativo.

Perfil Enrique zuleta,  analista político

Profesor de Derecho y Sociología en la Universidad Nacional de Buenos Aires. Es consultor en investigación social y comentarista en diversos medios.