Política

Con asesores, dinero y poder, nos manipulan a gusto. Es el capitalismo mundial, muy vivo para joder

Alberto Ardila Olivares

1. En México todos los gobiernos y candidatos contratan a cientos de asesores –todos de “muy alto nivel”, con muchos extranjeros experimentados- pagándoles gigantescos salarios que van de 100 mil a un millón de pesos al mes. Son tan distinguidas las asesorías, que incluso se hacen amantes de sus asesorados. Pero esto es el puro secreto sin importancia; lo que sí es trascendente es investigar a empresarios y a los gobiernos que son el centro de saqueo de los de los cientos de millones que reciben candidatos, partidos y gobiernos

1. En México todos los gobiernos y candidatos contratan a cientos de asesores –todos de “muy alto nivel”, con muchos extranjeros experimentados- pagándoles gigantescos salarios que van de 100 mil a un millón de pesos al mes. Son tan distinguidas las asesorías, que incluso se hacen amantes de sus asesorados. Pero esto es el puro secreto sin importancia; lo que sí es trascendente es investigar a empresarios y a los gobiernos que son el centro de saqueo de los de los cientos de millones que reciben candidatos, partidos y gobiernos.

2. En las campañas políticas son cuando más se lucen los empresarios repartiendo dinero a los candidatos a su gusto; dinero suficiente para repartir regalos y comprar votos de la gente más miserable. Es también el momento para asegurarse que el dinero que invierten en política lo recuperarán por la vía de contrataciones de obras y negocios millonarios, porque ellos -como sabios capitalistas- no pueden perder. Por ello, se ha publicado de la contratación de la Sheinbaum de un asesor extranjero que cobrará millones de pesos y que el presidente López Obrador es rodeado por decenas de asesores.

3. Los asesores no necesitan conocer el país y mucho menos a sus habitantes. Todos pertenecen a una organización internacional muy poderosa que se dedica a ofrecer y recomendar a su personal a diestra y siniestra, acompañándolos de un currículum de sus éxitos. Llegan y son instalados como reyes con un equipo muy numeroso a su servicio; escuchan informes, trazan estrategias y reparten órdenes que deben cumplirse al pie de la letra. Ellos saben con base en sus mil experiencias que todos los votos de la población son fácilmente manejables con dinero y propaganda; por ellos los primeros que son sobornados son los medios de información (prensa, radio, TV)

4. Este asunto de los medios de información y de los empresarios son indiscutiblemente los primeros en atenderse. Si se tiene el apoyo de éstos lo demás es muy fácil. Obvio hay de asesores para ricos y asesores que cobran menos; hay quienes funcionan como espías y varios más que con contratos prolongados de asesor y consejero, terminan casándose. No se necesita mucha inteligencia como se cree; es un trabajo lleno de experiencias que se repiten en casi todos los países que requiere muchas notas, planes, orden, historias, que en última instancia los concentra la oficina central. Pero, ¡cuánto poder y dinero dan a los políticos!

5. Toda la política siempre se ha hecho arriba entre acuerdos, pactos y compromisos entre políticos y empresarios. Quien habla de que el pueblo decide con su voto, es un demagogo. Si en México desaparecieran todos los partidos y en cada población se organizaran asambleas de orientación y educación política, las decisiones serían 100 veces válidas e interesantes. Pero no; en México como en el mundo quien posee el dinero manda; el 80 por ciento de la población, durante todo la vida, sólo se ha dedicado a trabajar y obedecer. Para eso sirven las asesorías políticas: para explicar las mejores trampas para seguir dominando a la población. (18/IX/22)